Suerte del Capote
Del capote se sirve el torero para recibir a la res, generalmente con los dos brazos, tanto en lances artísticos como de brega, es decir, en aquellas suertes que implican correr al astado, pararlo, fijarlo o ponerle en suerte.
La verónica
La imágen de la Verónica portando en sus manos el paño en el que quedó estampado el rostro de Jesucristo ha dado el nombre a este lance, fundamental en el toreo de capa.
Es también el más frecuente al recibir al toro.
El torero, con el capote sujeto con las dos manos, cita al astado adelantando el capote y sacando hacia atrás la pierna contraria.
Así se trae la embestida. Al acabar el lance, el diestro adelanta la pierna que antes se retrasó, y queda colocado para la siguiente verónica.
La media verónica
Se suele rematar una serie de verónicas con este lance.
El torero, apenas el toro le sobrepasa, recoge el capote sobre el costado, obligándole a girar a su alrededor.
Largas
Lances en los que el torero suelta el capote de una mano. Admite muchs variantes.
Chicuelina
Uno de los lances más repetidos.
El torero cita como para una verónica, pero, cuando el toro mete la cabeza, el diestro gira en sentido contrario al viaje de aquél.
Gaonera
Capote sostenido por la espalda con una mano recogida en la cintura y otra extendida, que es la que lleva al toro.
Porta gayola
Se recibe al toro nana más salir de chiqueros, rodilla en tierra y mostrándole todo el engaño. Es una suerte de efecto espectacular.
Faroles
El torero pasa el capote por encima de su cabeza y gira el cuerpo para quedar situado, al terminar el lance, frente al toro.
Suerte de Varas
Se realiza a caballo y sirve para medir la bravura del animal, así como dosificar sus fuerzas para el resto de la lidia.
El picador se sirve de la puya para hacer sangrar altoro y comprobar su reacción ante el castigo, además le resta acometividad a la embestida.
Los Hierros.
Para proteger las piernas se utilizan unas armaduras.
La de la pierna izquierda, que es la más corta, impide que el empuje del toro la aplaste contra las tablas.
La de la derecha, conocida como "mona" , protege directamente del empuje del toro.
La Puya.
Se coloca al extremo de una vara y tiene forma de pirámide triangular, con 29mm. De alto y 20 de base de cada triángulo.
Una cruceta evita que la puya entre más allá de lo debido.
Desarrollo de la suerte
Lo más artístico es coger el palo corto y hacer que se deslice por la mano (tirar el palo), intentando detener al toro, adelantando la vara, antes de que choque con el peto. Se señala el puyazo y se carga el castigo. La puya hará sangrar al toro a la altura del morrillo para comprobar su reacción ante el castigo (si es manso huye).
El toro debe embestir al caballo tres veces.
Una vez que el toro sale del castigo, los toreros comprueban las condiciones en que ha quedado la res tras el puyazo.
Formas de picar
Actualmente hay dos formas de realizar la suerte.
En ambas el picador da salida al toro por la derecha.
TERCIO DE BANDERILLAS.
Las banderillas, rehiletes, garapullos o avivadores, que todos esos nombres reciben los palos, sirven para enardecer al toro después del castigo en varas.
En otras épocas, el tercio lo ejecutaban los banderilleros por riguroso orden de antigüedad.
En la actualidad, la única norma que se observa es la de que cada uno de los peones coloca dos pares de banderillas: en el primer toro del matador, el segundo se encarga de la brega, el peón de confianza clava dos pares y el tercero uno en éste y otro en el toro siguiente que corresponda al diestro, en el que el segundo clavará dos veces y bregará el peón de confianza.
Las banderillas deben colocarse por ambos pitones del toro, izquierdo y derecho, dos por un lado y otro por el contrario, de modo que sirvan también para probarlo por ellos cara a la posterior faena de muleta.
En el caso de ser el matador quien ejecute el tercio, será él mismo y no el presidente el que determine el número de veces que entra al toro, aunque nunca menos de dos.
LAS BANDERILLAS
El tercio de banderillas es uno de los momentos más vistosos de la corrida y se produce una vez que los picadores han abandonado el ruedo. La finalidad de los palitroques es reanimar al astado después del tercio de varas. Habitualmente a cada toro se le colocan tres pares de banderillas.
Se muestran aquí algunas de las principales formas en que se realiza este tercio.
Al cuarteo
Es la modalidad más frecuente.
El toro se sitúa sobre la raya de picadores y el diestro frente a él.
Cuando el toro se arranca el torero sale, describiendo un semicírculo hasta que se produce la reunión, momento en que se debe clavar.
Al quiebro
El diestro se sitúa frente al toro (en las tablas o en los medios), provoca la arrancada de éste y lo espera con los pies juntos. Momentos antes del embroque sacará el pie o inclinará el cuerpo hacia el lado por donde quiere que pase su oponente. Justo cuando la res humilla, el banderillero recupera su posición natural y clava los palitroques.
De dentro hacia afuera
El torero clava por los adentros, es decir, entre el toro y las tablas.
Al sesgo
Otra variante del cuarteo. La reunión se produce hacia los medios. El torero clava y sale rápidamente sin cuartear.
De frente
Es cuando el cuarteo se realiza en un terreno mínimo.
Se va hacia el toro prácticamente de frente.
Par de sobaquillo
Es un par de recurso para situaciones muy comprometidas, en el que, una vez salvada la cabeza del toro, se clava hacia atrás dejando los palos casi por debajo de la axila.
Cite desde la Barredera
Un adorno de la suerte, en el cual el banderillero se sitúa sobre la barrera al momento de citar al toro.
TERCIO DE MULETA
En el pasado, la muleta era sólo un instrumento defensivo del que se servía el torero para engañar al toro en el momento de la estocada, único considerado, junto a la pica, importante en el toreo. En la actualidad está considerado como el tercio esencial para determinar el triunfo o el fracaso del torero, por más que para el aficionado todos tengan interés y valía semejantes. Tiene la primacía de la belleza, en la que el torero, a solas con su enemigo, interpreta su íntima concepción de qué es torear.
Al obligado toque de clarines y timbales, el matador toma, de manos de su mozo de espadas, el estoque y la muleta.
Se dirige, si es su primer toro, a la presidencia para solicitar el pertinente permiso y, después de brindar o no la muerte del animal, se dirige hacia el astado. Éste habrá sido llevado por los subalternos al sitio elegido por el maestro, por lo general en la raya del tercio y en el lugar de la plaza más alejado de sus querencias naturales. Desde ahí, si el animal responde, podrá incluso sacarlo a los medios, donde la soledad es todavía más profunda. La faena es el conjunto de series de pases ligados que el torero da, manteniéndose él quieto mientras el toro pasa en movimientos circulares en torno a su cuerpo.

La ligazón y el temple, es decir, la continuidad de los mismos y su adecuación en velocidad y ritmo hasta hacer que el animal embista según le manda la muleta y no de acuerdo a su natural ferocidad, son los elementos, junto con la plástica de su realización o el coraje para vencer las dificultades que el toro oponga, más valorados en este tercio. Acaba con la suerte suprema: entrar a matar al toro.
La Muleta
La muleta constituye el apartado más importante de la lidia.
El torero se vale de una tela de color rojo mediante la cual se encauza, templando, la embestida del toro.
Se pueden dividir en varios grupos.
Natural
Se sostiene la muleta con la mano izquierda, sin estoque. Se busca la distancia al toro, se adelanta el engaño y cuando el toro inicia la arrancada se saca la pierna para romper la trayectoria rectilínea de la res. Se deja correr la mano para mandar la embestida lo más lejos posible, teniendo en cuenta que el remate tiene que ser siempre por bajo.
Estatuario
El torero se queda quieto y levanta el engaño para que pase el toro.
Trincherazo
Se realiza de derecha a izquierda, recortando la embestida del toro con un muletazo por bajo para someter al astado.
Derechazo
Se utiliza la misma técnica del natural, pero la muleta se empuña con la mano derecha y con la espada montada.
Pase de pecho
Después de los naturales, el toro gana terreno o se queda corto. Hay que vaciar la embestida de la res (que se viene encima) con este tipo de pase.
La Estocada
La estocada es considerada la suerte suprema. La culminación de la lidia del toro.
Suerte natural
El matador sale entre las tablas y el toro.
Suerte contraria
El toro pasa entre las tablas y el torero.
Volapie
El torero arranca hacia el animal. Se utiliza para Estoquear toros parados. Es la suerte más habitual.
Recibiendo
Es la forma más primitiva de matar a los toros. Cuando la res tiene fuerzas para acudir al cite, el matador se coloca a una distancia adecuada y en la prolongación del pitón derecho, con la muleta ligeramente doblada, la mano derecha que lleva el estoque pegada al pecho y el codo a la altura del pecho.
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